“When I speak, my every word
speaks of You.
And when silent,
silently I ache for You.”

Rābiʿah al-Baṣrī

(via amatoriae)

[Madrid] 10 Noviembre de 1932, Jueves.

Yo no te pregunto jamás por tu vida exterior, pero tú me lo cuentas generosamente. No creas que no me interesa, todo lo contrario, querría saberlo de memoria, seguir tus pasos a cada hora del día. Pero me da miedo, un miedo enorme. Ya sabes por qué. Porque estoy ausente en ella, porque no vivo en ella, porque está poblada de seres felices que te ven, que te hablan, que disfrutan de tu presencia. Y todos esos seres, familia, amigos, me dan envidia, porque ellos tienen lo que a mí me falta y acaso no lo aprecian. Toda esa vida exterior tuya está para mí habitada de fantasmas. ¿No te robará un día un fantasma? Yo no puedo luchar con ellos, porque no los conozco, no estoy a su lado. Y tengo miedo un miedo cósmico a todo el mundo, a todo lo que te puede arrebatar de mi amor. ¿Egoísmo? Quizá. No disimulo ningún sentimiento mío, pueda ser bueno o malo. Es mi angustia, mi famosa angustia, el temor a perderte.



Pedro Salinas (via paydeflan)